sábado, 23 de enero de 2010

Tengo deseos de salir corriendo, de esconderme donde no me puedan encontrar ni tu ni nadie, de no saber donde estoy y de no querer volver. Quiero desconocerme a mi misma y conocerme feliz. Disfrutar de una soledad desconocida, donde un rostro ajeno pasando por un lado me haga darme cuenta de que no es un sueño. Desaparecer y volver quizás no importaría.

viernes, 15 de enero de 2010

Y el viento se llevó consigo la pluma que se cayó de tus alas cuando me diste la espalda y te marchaste y tú te llevaste la última llave que quedaba de mi corazón, ahora dime como volveré a abrirlo? como lo cierro para ti? En mi afán por borrarte de mi vida he empuñado cerillos contra las cartas que escribí y el papel ardió como la ira que debería sentir, pero mi corazón es tan frio como un lindo y mal tallado cuarzo y tan oscuro como la punta de este lápiz que se dedica a describirme, tuve la intención de poner bajo tierra el chip de mi memoria y conseguir uno nuevo, pero los dos sabemos que eso es imposible. “no todo lo que brilla es oro” y mírate te asemejas tanto a una moneda nueva con todo el brillo y el patético valor que representa.

martes, 12 de enero de 2010

Me caí de nuevo, esta vez me encuentro tirada mirando de frente el cielo, sin las fuerzas ni las ganas de levantarme. ¿Por qué las personas se van cuando más les necesitas? Sé que no soy la única que se lo pregunta, pero hay alguien que haya encontrado la respuesta?

domingo, 10 de enero de 2010

Tu silencio- bebe

Como quien tira de una cuerda que se romperá, tirar, tirar, tirar, tirar, tirar... Como sin darse cuenta rozar un poco más, los ojos aún cerrados para no afrontar que el aire es de cristal, que puede estallar, que aunque parezca extraño, te quiero devorar. Que el aire es de crital, que puede estallar, que aunque parezca extraño, te quiero devorar. En una esquina de su boca se dejó estrellar, como la ola que se entrega a la roca, perdida en el abismo de unas manos sin final, tan grandes que abrazaban todo su planeta. Ahora no estás aquí, ahora no estoy aquí, pero el silenció es la más elocuente forma de mentir. Ahora no estás aquí, ahora no estoy aquí, pero el silenció es la más elocuente forma de mentir. En tu silencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor. Ahora estás aquí, ahora estoy aquí, abrázame para que piense alguna vez en ti. Ahora estás aquí, ahora estoy aquí, abrázame para que piense alguna vez en ti. En tu siilencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor. En tu siilencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor. Que el aire es de cristal, que puede estallar, que aunque mis labios no hablen, te quiero devorar.

viernes, 8 de enero de 2010

Desperté a media noche con el sonido de las gotas de lluvia sobre mi ventana, la melancolía se guardo en mi cuerpo e inundó mis sueños mostrándome no se qué rostros desconocidos, olvidados o quizás por olvidar, que con solo aparecer frente a mi sueño me llenaron de tranquilidad y no dudo que hasta hubiesen arrancado una sonrisa de mis labios dormidos, pero al despertar me quede extrañando esos rostros. Qué bien se duerme con la melancolía entre los brazos, pero que mal se siente despertar junto a ella.